El recurso del FAISPIAM ya fue depositado al comité comunitario, pero la falta de un proyecto ejecutivo formal y la ausencia de una figura profesional al frente de los trabajos generan incertidumbre sobre la seguridad del acceso a la telesecundaria Niños Héroes.
La reparación del tramo derrumbado de la calle Vicente Guerrero, en Punta Maldonado, San Nicolás, entró en una nueva etapa: el recurso destinado a las obras ya se encuentra en la cuenta mancomunada del comité comunitario. Sin embargo, lejos de concluir las dudas, habitantes de la localidad ahora cuestionan la forma en que se pretende ejecutar una obra que consideran técnicamente compleja y solicitan que exista un responsable profesional que garantice que los trabajos respondan a las condiciones reales del terreno.
El punto afectado es particularmente importante para la comunidad porque constituye el paso hacia la telesecundaria Niños Héroes de Chapultepec, además de ser utilizado por pescadores, taxis y habitantes de Punta Maldonado, conocida también como El Faro. La reparación del tramo no solamente resolvería un problema de movilidad, sino que permitiría recuperar un acceso fundamental para las actividades educativas, económicas y cotidianas de la localidad.
De acuerdo con información proporcionada a ADN Cultura, el recurso del FAISPIAM ya fue depositado en la cuenta mancomunada correspondiente al comité comunitario. Los Lineamientos 2026 del Fondo establecen que los recursos son entregados directamente a las Comunidades Indígenas y Afromexicanas y que el Comité de Administración es responsable de administrar, ejecutar y comprobar los recursos, así como de la correcta ejecución de las obras.
El mismo marco establece que las obras financiadas con el FAISPIAM deben ejecutarse de acuerdo con lo aprobado por la Asamblea comunitaria. Asimismo, los Lineamientos contemplan que las comunidades pueden destinar hasta 3 por ciento de los recursos asignados para la contratación de profesionistas, preferentemente de sus propias comunidades, destinados a la elaboración y evaluación de proyectos y a la realización de estudios.
El dinero ya está; ahora la discusión es cómo ejecutar la obra
El escenario cambió también en cuanto a la participación inicialmente planteada por el Ayuntamiento de San Nicolás. La ingeniera que había sido mencionada como posible responsable de los trabajos ya no participará en la ejecución de la obra, de acuerdo con la información proporcionada a este medio.
Ante ello, habitantes de Punta Maldonado han expresado preocupación porque el presidente del comité estaría proponiendo que los trabajos sean realizados por un familiar suyo, quien se desempeña como albañil. La preocupación expresada por algunos habitantes no se refiere a la capacidad de esa persona para realizar trabajos de albañilería, sino a la necesidad de determinar quién tendrá la responsabilidad profesional sobre una intervención que, por las características del derrumbe, requiere previamente conocer las condiciones del terreno, definir el procedimiento constructivo y establecer las medidas necesarias para garantizar la estabilidad y seguridad de la obra.
En otras palabras, el debate no debería reducirse a si un albañil puede o no participar en los trabajos. La pregunta fundamental es quién elaboró el proyecto, quién realizó o realizará la evaluación técnica, quién determinará la solución constructiva y quién asumirá formalmente la responsabilidad profesional correspondiente.
La preocupación adquiere mayor relevancia porque existen dos propuestas distintas sobre los tiempos y la forma de intervención. Según información proporcionada por habitantes, existe un proyecto elaborado por un ingeniero que contempla realizar los trabajos en aproximadamente dos meses y mantener abierto el acceso durante la ejecución. En contraste, habitantes señalan que el Ayuntamiento habría planteado una intervención de aproximadamente seis meses y el cierre del paso durante ese periodo.
Hasta ahora, ADN Cultura no ha tenido acceso al proyecto técnico referido por los habitantes ni a un documento oficial del Ayuntamiento que permita comparar ambas propuestas, sus costos, procedimientos constructivos, alcances y responsables técnicos.
Una petición a Bienestar para revisar la magnitud del daño
La preocupación fue planteada directamente a Xóchitl Jiménez, encargada de la Delegación de Bienestar en Guerrero, mediante un mensaje enviado por un habitante de Punta Maldonado. En el escrito se solicita que personal de la dependencia acuda a revisar la magnitud del daño y se plantea la necesidad de que la obra sea ejecutada con criterios técnicos.
El mensaje también expresa preocupación por la posible intervención del Ayuntamiento en el manejo de los recursos y por la propuesta de que un albañil participe en una obra que, desde la perspectiva del remitente, requiere conocimientos especializados. El habitante concluye solicitando que el procedimiento se realice correctamente y sin actos de corrupción.
ADN Cultura reproduce el contenido de esta comunicación como una expresión ciudadana y no como una conclusión de este medio. Las afirmaciones sobre posibles irregularidades en el manejo del recurso deberán ser acreditadas mediante documentos, testimonios y, en su caso, las respuestas de las autoridades involucradas.
Una publicación comunitaria coloca el FAISPIAM en el centro de la discusión
El caso también fue abordado públicamente por la página de Facebook Resistencia Afromexicana, en una publicación firmada como “El Afro”. El texto plantea que, tratándose de recursos del FAISPIAM, debe revisarse el papel de la Asamblea comunitaria, el Comité de Administración y el Comité de Vigilancia, así como la participación de las instituciones responsables del seguimiento.
La publicación sostiene que los Lineamientos del FAISPIAM establecen que las obras deben realizarse conforme a lo acordado por la Asamblea y que el Comité de Administración tiene responsabilidades específicas sobre el ejercicio de los recursos. También llama a la Secretaría de Bienestar a revisar directamente la situación en El Faro y señala la posibilidad de utilizar recursos del propio Fondo para contratar profesionistas que participen en la elaboración y evaluación de proyectos y estudios.
Estos planteamientos encuentran respaldo en los Lineamientos 2026 del FAISPIAM, que establecen que las obras deben ejecutarse en función de lo acordado por la Asamblea y que el plan de trabajo y las obras aprobadas deben registrarse en el SIFAIS con la intervención de una Persona Facilitadora Autorizada de la Secretaría de Bienestar.
ADN Cultura pidió información al Ayuntamiento y no obtuvo respuesta
En el seguimiento de este caso, ADN Cultura envió el 14 de agosto de 2026 tres preguntas a la Dirección de Comunicación del Ayuntamiento de San Nicolás para conocer la posición oficial de la autoridad municipal.
La primera pregunta fue: ¿Qué dependencia federal confirmó la asignación del recurso del FAISPIAM para atender la reparación de la calle Vicente Guerrero en Punta Maldonado y cuál es el monto autorizado para esta obra?
La segunda: ¿El Ayuntamiento ya realizó o tiene programada una visita técnica a la zona afectada para determinar las condiciones del terreno y el tipo de obra que requiere la vialidad? En caso afirmativo, ¿qué dependencia o área municipal estará a cargo?
Y la tercera: ¿Cuál es el calendario que contempla el Ayuntamiento para iniciar la reparación de la calle y qué participación tendrá el gobierno municipal en la ejecución, supervisión y seguimiento de los trabajos?
Al cierre de esta actualización, las tres preguntas permanecen sin respuesta.
La responsabilidad técnica, un punto que no debería quedar en segundo plano
Con el recurso ya disponible, el siguiente paso adquiere especial importancia. Una obra de reparación de un tramo de vialidad afectado por un derrumbe no solamente implica retirar material, rellenar un hundimiento o reconstruir una superficie de rodamiento. Antes de ejecutar trabajos, resulta necesario determinar las condiciones del terreno y la solución constructiva adecuada.
Por ello, una de las preguntas centrales que la comunidad y las autoridades deberían responder es quién será el responsable técnico de la obra. No se trata de descalificar anticipadamente a un trabajador de la construcción ni de establecer que una persona dedicada a la albañilería no pueda participar en los trabajos. Se trata de distinguir entre la ejecución de labores de construcción y la responsabilidad profesional de definir, validar, supervisar y, cuando corresponda, firmar técnicamente una solución de ingeniería.
El propio FAISPIAM contempla la contratación de profesionistas para la elaboración y evaluación de proyectos y estudios, lo que hace particularmente pertinente conocer si existe un proyecto ejecutivo, dictamen, estudio del terreno o evaluación técnica que sustente la obra que finalmente se realizará en Punta Maldonado.
La ausencia de un responsable técnico claramente identificado podría convertirse en una falla importante del proceso si la obra requiere soluciones de ingeniería que no estén contempladas en un proyecto formal. Por eso, antes de comenzar los trabajos, sería conveniente que la comunidad conozca quién elaboró el proyecto, qué solución propone, quién la revisó, quién supervisará la ejecución y qué profesional asumirá la responsabilidad técnica correspondiente.
Lo que sigue para Punta Maldonado
Con el recurso finalmente disponible, la discusión ya no está solamente en conseguir el dinero. Ahora comienza una etapa igualmente importante: garantizar que los recursos se traduzcan en una obra segura, funcional y acorde con las necesidades de la comunidad.
Para ello será necesario conocer el proyecto que finalmente se ejecutará, el presupuesto, los tiempos de construcción, las condiciones en que permanecerá abierto o cerrado el acceso, el responsable de la ejecución y, particularmente, el profesional que habrá de respaldar técnicamente la solución adoptada.
También será importante determinar cuál será la participación del Ayuntamiento de San Nicolás, cuál corresponde al Comité de Administración, qué función desempeñará el Comité de Vigilancia y qué acompañamiento dará la Secretaría de Bienestar durante el proceso.
La reparación de la calle Vicente Guerrero puede convertirse así en una oportunidad para que el modelo de participación comunitaria previsto por el FAISPIAM funcione con transparencia y responsabilidad. Pero para ello, el dinero por sí solo no basta: también se requiere un proyecto técnicamente sustentado, responsables claramente identificados, supervisión y rendición de cuentas ante la propia comunidad.
ADN Cultura continuará dando seguimiento a la obra y a las respuestas de las autoridades, particularmente en torno al proyecto técnico, la responsabilidad profesional, el ejercicio del recurso y el inicio de los trabajos en este acceso fundamental para Punta Maldonado.
